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NOWNLETTER

Diseño / 09.10.2026 / 5 min

Google convirtió sus emojis en 3D y descubrió un perro.. y también un caniche de tres patas

Una cara amarilla con trasero, un perro de tres patas y miles de decisiones de diseño. Así fue el trabajo de Google para convertir 3.977 emojis en objetos tridimensionales.

Redacción NOWN
Google decidió darle una tercera dimensión a casi 4.000 emojis. Todo iba bien hasta que alguien preguntó qué había detrás de la carita amarilla. El equipo de diseño se tomó la pregunta bastante en serio. Bueno, casi. 🍑
NOWN / Diseño

Alguien en Google decidió dar vuelta una cara amarilla. Primero aparece de frente, después de perfil y, cuando termina de girar, muestra un trasero.

La secuencia aparece en un artículo de Google Design. Sus autores aclaran enseguida que se trata de una broma. Pero la pregunta que la inspiró era completamente real. ¿Cómo se diseña la parte de atrás de un personaje que siempre ha existido de frente?

Durante años, a los emojis les bastó con funcionar desde un solo ángulo. Su silueta tenía que entenderse en el teclado o dentro de una conversación, y poco importaba lo que estuviera oculto. Al convertirlos en objetos que pueden girarse, Google tuvo que resolver también esas partes invisibles.

El proyecto se llama Noto 3D. Abarca 3.977 emojis, fue anunciado en mayo de 2026 y comenzó a llegar primero a los teléfonos Pixel, antes de extenderse a otros productos y dispositivos Android. Detrás de la nueva apariencia hay una cantidad sorprendente de problemas que nunca habían aparecido mientras los dibujos eran planos.

Fuente: Google Design

El caniche al que le faltaba una pata

El caniche blanco tenía el pelo esponjoso, la lengua afuera y una postura perfectamente reconocible. Visto de costado, parecía listo para un concurso canino.

Al comenzar a modelarlo en tres dimensiones, los diseñadores descubrieron que el dibujo solo mostraba tres patas. La cuarta había quedado escondida detrás de las delanteras y nadie había tenido motivos para dibujarla.

El perro necesitó una pata nueva para poder darse vuelta.

Algo parecido ocurrió con los animales representados únicamente por una cabeza. Según las investigaciones de experiencia de usuario citadas por Google, ver la postura, las patas y el cuerpo ayuda a interpretar mejor lo que transmite un animal. El mapache de Noto, por ejemplo, pasó de ser una cabeza flotante a tener un cuerpo completo, incluida su cola de anillos.

Las pruebas también llevaron al equipo a moderar el realismo. Un canguro 🦘 con músculos y proporciones anatómicas muy precisas podía resultar bastante más amenazante que el simpático animal que alguien espera encontrar en una conversación. Las caras presentaban dificultades similares. Añadir detalles en los iris o las fosas nasales podía hacer más lenta la interpretación de una emoción, mientras que cambiar la dirección de un guiño o mover apenas una ceja podía alterar la intención de un gesto.

Los diseñadores fueron ajustando las expresiones para que siguieran siendo familiares, incluso con volumen, luz y nuevas superficies.

Todo eso tiene que caber en 18 píxeles

Trabajar en 3D permite añadir texturas, reflejos y pequeños detalles. El equipo probó varias versiones del unicornio, con diferentes melenas, brillos y peinados. Algunas se veían estupendas mientras ocupaban toda la pantalla.

Después había que reducirlas al tamaño de un emoji dentro de un mensaje: 18 × 18 píxeles. Allí, los adornos comenzaban a confundirse y la figura perdía claridad.

Google terminó aplicando una regla bastante estricta. Cada emoji debía conservar como máximo tres detalles esenciales para poder reconocerse de inmediato. En el volcán bastaban la forma de la montaña y la lava descendiendo por sus laderas. En otros personajes, la solución exigió simplificar texturas y retirar accesorios.

Cuanto más pequeño se veía el emoji, más importante era decidir qué dejar fuera.

Las caras que se perdían en la oscuridad

El rediseño también abordó un problema de accesibilidad. En el modo oscuro, algunos emojis con tonos de piel más oscuros perdían definición sobre el fondo de los mensajes. Las manos, los rostros o sus bordes podían confundirse con el negro o el gris de la interfaz.

Para revisar miles de combinaciones, Google creó una herramienta asistida por inteligencia artificial que analizaba el contraste de los bordes y señalaba los diseños difíciles de distinguir. Las soluciones quedaron en manos de los artistas, que añadieron pequeñas luces y ajustes de contorno para mejorar la visibilidad sin aclarar artificialmente los tonos de piel.

La IA ayudó a localizar los problemas, mientras los diseñadores se ocuparon de las correcciones. Según Google, cada uno de los personajes de Noto 3D fue dibujado y modelado a mano.

Queda una pregunta menos técnica. ¿Qué lleva a una empresa como Google a invertir en rehacer casi 4.000 emojis? La compañía habla de expresividad y accesibilidad, pero una actualización de esta escala también puede renovar la identidad visual de Android y hacer más atractivos sus productos. ¿Busca, además, que interactuemos más con ellos? Google no ha comunicado ese objetivo, aunque vale la pena hacerse la pregunta.

Ahora cualquiera puede darles la vuelta

Los modelos de Noto 3D se publicaron como recursos de código abierto. Se podrán explorar próximanente en la galería oficial de Noto y obtener desde el repositorio de Google en GitHub, que incluye archivos tridimensionales en formato OBJ. Eso permite llevarlos a aplicaciones, animaciones y proyectos propios, más allá de las imágenes que vemos en el teclado.

En una publicación sobre el proyecto, Google también cuenta cómo han cambiado los usos de algunos símbolos: la cara que llora puede expresar una risa descontrolada, y una flor marchita puede decir tanto sobre un desamor como un corazón roto. Los diseñadores pueden modificar las figuras, pero su significado sigue cambiando en manos de quienes las usan.

Por lo pronto, aquel culo amarillo de la primera imagen sigue siendo “una broma”. El perro en cambio, ya tiene sus cuatro patas. Y ahora se puede comprobar desde cualquier ángulo.