Criterio editorial
Cómo investigamos, interpretamos, atribuimos, corregimos y distinguimos nuestro trabajo editorial de una relación comercial.
Contrastamos afirmaciones, revisamos fuentes y buscamos el contexto necesario para sostener una publicación.
No ocultamos que una lectura editorial contiene criterio, hipótesis, relaciones y preguntas.
Reconocemos fuentes, autores, imágenes, documentos y materiales que sostienen una historia.
Cuando un dato factual es incorrecto, revisamos, corregimos y aclaramos cuando corresponde.
No fingimos mirar desde ninguna parte.
Publicamos desde un criterio reconocible. Buscamos separar hechos, análisis y opinión; sostener nuestras afirmaciones; mostrar las relaciones relevantes y dejar espacio para que el lector llegue a sus propias conclusiones.
Para qué publicamos
Publicamos para interpretar el presente mientras ocurre. Eso significa observar señales, reconstruir antecedentes, relacionar actores y entender las consecuencias que un cambio puede producir.
No buscamos convertir cada noticia en una celebración, una condena o una lección. Nuestro trabajo consiste en construir una lectura suficientemente clara para que el lector pueda reconocer qué está cambiando y por qué merece atención.
Un hecho aislado explica poco
Buscamos antecedentes, relaciones, incentivos y escala antes de presentar una conclusión.
No confundimos entusiasmo con comprensión
Tampoco descartamos un cambio por reflejo. Primero intentamos entender qué hace posible que exista.
No toda historia necesita una moraleja
Podemos cerrar un artículo con una tensión abierta cuando una pregunta es más honesta que una respuesta prematura.
Orientar no significa dar instrucciones
Tratamos al lector como alguien capaz de interpretar, contrastar y formar su propia posición.
Una publicación puede tener criterio sin deformar los hechos que utiliza para sostenerlo.
Hechos, análisis y opinión
Una publicación puede combinar información factual, interpretación y opinión. Procuramos que el lector pueda reconocer cuándo estamos describiendo algo, cuándo estamos conectando hechos y cuándo estamos planteando una posición.
Lo que ocurrió
Fechas, cifras, declaraciones, documentos, especificaciones, acontecimientos y antecedentes que pueden contrastarse.
Lo que podemos conectar
Relaciones, consecuencias, incentivos y patrones construidos a partir de información disponible.
La posición que sostenemos
Juicios, argumentos e interpretaciones que no presentamos como hechos neutrales.
En columnas, ensayos y críticas, la voz del autor puede ocupar un lugar central. En noticias y explicadores, la prioridad está en la precisión, el contexto y la distinción entre información e interpretación.
Fuentes y atribución
Preferimos las fuentes capaces de acercarnos al hecho original: documentos, bases de datos, declaraciones directas, publicaciones oficiales, investigaciones, registros y testimonios con conocimiento del asunto.
Documentos, resoluciones, investigaciones, datos, publicaciones oficiales, archivos, entrevistas y materiales producidos por quienes participaron directamente.
Coberturas, análisis y trabajos previos que aportan contexto, antecedentes o una lectura especializada.
Personas con experiencia relevante que pueden explicar, contrastar o cuestionar una afirmación.
Podemos proteger una identidad cuando exista una razón editorial suficiente y la información no pueda obtenerse de otra manera razonable.
Utilizar una fuente no significa adoptar todas sus posiciones. Una referencia se incluye por la información que aporta y debe conservar el sentido de lo que realmente afirma.
Cómo verificamos
El nivel de revisión depende del tipo de artículo, la gravedad de la afirmación, su actualidad y el daño que podría causar un error.
Buscamos la fuente original, la fecha, el contexto y la versión completa de una declaración o documento.
Comparamos versiones, antecedentes, cifras y fuentes independientes cuando el asunto lo requiere.
Evitamos afirmar como certeza aquello que sigue siendo una hipótesis, acusación, estimación o posibilidad.
Podemos incorporar información posterior, respuestas, documentos o cambios que modifiquen la comprensión de una historia.
La velocidad no elimina la necesidad de verificar. Cuando una situación está desarrollándose, podemos indicar qué sabemos, qué no está confirmado y qué podría cambiar.
Correcciones
Cuando identificamos un error factual, revisamos la información y corregimos el contenido. La forma de la corrección depende de su alcance y de cuánto modifica la comprensión del artículo.
Corregir no debería ser una negociación con el error.
Si detectas una fecha incorrecta, una atribución equivocada, una cifra mal presentada, un enlace roto o información relevante omitida, envíanos el artículo, el fragmento y una fuente que permita revisar la observación.
Ortografía, formato, enlace, precisión menor o detalle que no altera la comprensión central.
Fecha, cifra, nombre, atribución o afirmación cuya corrección afecta la lectura del artículo.
Respuestas, documentos, decisiones o hechos posteriores que amplían o transforman la historia.
Una diferencia de opinión o enfoque no constituye por sí sola un error factual. También podemos revisar observaciones sobre contexto, proporcionalidad, lenguaje o atribución cuando aporten información relevante.
Inteligencia artificial
Podemos utilizar herramientas de inteligencia artificial dentro de procesos de investigación, transcripción, traducción, organización, exploración visual o asistencia técnica.
Una herramienta no firma nuestros artículos.
La responsabilidad editorial permanece con nosotros y con los autores identificados. Revisamos la información, el lenguaje, las fuentes y las decisiones de publicación.
No consideramos una respuesta generada por un modelo como fuente suficiente para una afirmación factual. La información debe contrastarse con fuentes verificables.
Cuando una imagen generada o una intervención sintética pueda confundirse razonablemente con un registro documental, debemos identificar su naturaleza o proporcionar el contexto necesario.
Imágenes y material visual
Las imágenes no son relleno. Pueden documentar, interpretar, contextualizar o construir una lectura paralela al texto.
Ajustes técnicos de encuadre, exposición o color no deberían transformar aquello que la fotografía o captura afirma haber documentado.
Ilustraciones, montajes, recreaciones e imágenes generadas pueden expresar una idea sin fingir que registran un acontecimiento real.
Procuramos atribuir fotografías, ilustraciones, videos, gráficos y capturas a sus autores o fuentes. También podemos retirar o reemplazar material cuando exista un problema de derechos, atribución, privacidad o contexto.
Publicidad y conflictos de interés
Podemos financiar nuestro trabajo mediante publicidad, patrocinios y proyectos especiales. Una relación comercial debe poder reconocerse y no convierte automáticamente una marca en una recomendación editorial.
Lo pagado debe verse
Identificamos publicidad, patrocinios y contenido comercial cuando su naturaleza pueda influir en la lectura.
Una inversión no compra una conclusión
Una relación comercial no garantiza una cobertura favorable ni control sobre artículos editoriales independientes.
Las relaciones relevantes importan
Podemos informar vínculos personales, profesionales, financieros o comerciales cuando sean relevantes para interpretar una publicación.
Recibir acceso no determina el resultado
Préstamos, muestras, invitaciones o acceso anticipado no garantizan una evaluación positiva ni una publicación.
Los anuncios automatizados pueden ser seleccionados por plataformas externas. Su presencia no significa que hayamos revisado o aprobado todas las afirmaciones del anunciante.
Nuestro trabajo también debe poder cuestionarse.
Puedes enviarnos una corrección, una observación editorial, una pregunta sobre fuentes o información adicional relacionada con una publicación.
Nuestro marco para investigar, interpretar, atribuir, publicar, actualizar y corregir.
Volver arriba ↑