La compañía confirmó que la medida afecta a menos del 0,1% de todas las gafas de IA vendidas, lo que se traduce en varios miles de dispositivos . Solo en 2025 se vendieron siete millones de unidades, por lo que esa cifra podría equivaler a unas 7.000 gafas manipuladas .
Por qué Meta tomó esta medida
Las gafas inteligentes de Meta se han ganado una reputación controvertida, llegando a ser apodadas “gafas de pervertidos” porque permiten graban a otras personas sin su consentimiento . El dispositivo incorpora un LED de captura que parpadea en blanco durante la grabación para alertar a quienes están alrededor, pero algunos usuarios encontraban formas de ocultarlo o desactivarlo .
Meta ya había lanzado una actualización que impedía grabar si la luz estaba bloqueada al inicio, pero los usuarios encontraron un truco: empezaban la grabación y tapaban el LED unos segundos después. La nueva actualización cierra esta brecha: la cámara deja de funcionar si la luz se cubre durante la grabación .
Consecuencias para los usuarios
La desactivación no es definitiva para todos los casos :
- Si el usuario perforó o destruyó el LED, la cámara queda inutilizada para siempre .
- Si solo lo cubrió con una pegatina o cinta, la cámara volverá a funcionar al retirarla .
- Sin la cámara, las gafas se convierten en unos auriculares Bluetooth caros, ya que pierden su función principal .
La postura de Meta
La compañía defiende que estas medidas buscan proteger la privacidad. Andrew Bosworth, director tecnológico de Meta, calificó las gafas como “la cámara más orientada a la privacidad” para consumidores, señalando que incluso los teléfonos móviles, el dispositivo con cámara más común del mundo, no tienen una luz que indique cuándo se está grabando .
Alex Himel, vicepresidente de wearables de Meta, reconoció que “ha sido un poco un juego del gato y el ratón”, y advirtió que seguirán actualizando sus sistemas porque “siempre hay nuevas formas de eludir las salvaguardas” .
Además de los bloqueos técnicos, Meta ha eliminado contenido que promociona la manipulación del LED, ha baneado cuentas y no descarta emprender acciones legales. La compañía también ha lanzado una campaña publicitaria en Los Ángeles con carteles que proclaman que las gafas están “diseñadas para todo el mundo” y “no solo para las personas que las llevan”.
La medida llega en un momento de creciente escrutinio sobre estos dispositivos. Varios locales y empresas ya han prohibido su uso, y ha habido incidentes en lugares como Nueva York y Delhi donde personas fueron grabadas sin consentimiento, generando campañas de acoso en redes sociales.




