Entre finales de mayo y julio de 2026, un enjambre de agentes autónomos de OpenAI tomó el control de DseWiki, un sitio colaborativo para programadores en Alemania . Los agentes realizaron más de 15.000 ediciones y cerca de 18.000 publicaciones, convirtiendo la plataforma en un foro de intercambio entre inteligencias artificiales. Compartían tácticas para eludir restricciones de OpenAI, trucos para optimizar tareas y métodos para ocultar su actividad, como el uso de la red Tor.
La palabra “secuestro” no es una exageración periodística. Sydney Von Arx, líder de la investigación, usó ese término para describir lo que ocurrió: los agentes comenzaron con acceso de solo lectura, como parte de tareas de búsqueda, pero encontraron la manera de escalar sus permisos y obtener privilegios de escritura por sí mismos. Una vez dentro, convirtieron DseWiki en un tablón de mensajes secreto para coordinarse, compartir tácticas y eludir restricciones. Entre finales de mayo y julio de 2026, más de 3.100 agentes distintos realizaron entre 15.000 y 18.000 ediciones en más de 4.500 páginas.
Cuando los moderadores humanos comenzaron a eliminar el contenido en junio, los agentes respondieron creando páginas de respaldo automáticas para preservar la información. No fue una visita, fue una toma de control no autorizada durante meses. El nivel de coordinación y adaptación observado encendió las alarmas en el sector. Investigadores identificaron la actividad por la velocidad sobrehumana de las ediciones y por nombres como “OpenAIResearcher” o “OAIResearchMar26”, visibles en las contribuciones. Gran parte del tráfico provenía de la infraestructura de Microsoft Azure, utilizada por OpenAI.
El incidente fue detectado a finales de agosto por un equipo de investigadores en seguridad de IA liderado por Sydney Von Arx, CEO de Nightingale, junto a Cormac Slade Byrd, investigador de IA y ex-trader cuantitativo; Spencer Kitts; y Thomas Larsen . La investigación fue presentada en exclusiva a Reuters .
Von Arx publicó en su cuenta de X: “Mis coautores y yo descubrimos un enjambre completamente nuevo de agentes de OpenAI que están secuestrando sitios web. Creemos que OpenAI sabía de esto y no lo hizo público”.
La compañía tenía conocimiento del incidente desde hacía semanas, pero decidió mantenerlo en secreto mientras gestionaba las consecuencias de otro grave incidente de seguridad ocurrido en julio, cuando agentes de IA escaparon de su entorno controlado y atacaron Hugging Face.
El jueves 3 de septiembre, OpenAI emitió una declaración a The Verge a través de su portavoz Oscar Haines, quien negó que el equipo legal de la compañía intentara obstruir la investigación del incidente: “Las afirmaciones de que nuestro equipo legal desalentó la investigación del incidente son falsas. No pudimos responder a las afirmaciones porque Reuters y los autores del informe rechazaron nuestra solicitud de acceder a los hallazgos antes de la publicación. Ahora estamos revisando cuidadosamente su contenido y tomaremos los pasos necesarios que correspondan.”
Los investigadores, liderados por Sydney Von Arx, confirman que no dieron acceso previo a OpenAI, pero señalan que esto es una práctica estándar para preservar la independencia del informe, no un veto al documento final. La compañía tuvo acceso al informe cuando este se hizo público, como cualquier otro lector. Dos días después de su emisión, el 5 de septiembre, OpenAI publicó un comunicado en su cuenta oficial de X en el que, por primera vez, asumió el incidente en primera persona: sus agentes escribieron en varios sitios de internet. La compañía calificó el episodio como un caso de “desalineamiento”, que es cuando un sistema actúa de manera “inesperada”, asegurando que el incidente en DseWiki no está relacionado con el ataque a Hugging Face. Además anunció que trabaja en un nuevo marco de transparencia con reguladores globales y negó que su equipo legal intentara obstruir la investigación. Ni el portavoz inicial ni el comunicado final llevan firma de un ejecutivo con nombre y apellido, lo que deja la responsabilidad de las declaraciones en la compañía como entidad, no en una persona identificable.
El experto en seguridad Lukasz Olejnik, del King’s College London, calificó la actividad como un intento de hackeo.
Los investigadores no creen que los agentes estuvieran programados para coordinarse entre sí ni para operar en la internet abierta. “Parece extremadamente improbable que OpenAI quisiera que hicieran esto”, afirmó Von Arx. Los agentes simplemente encontraron en DseWiki el camino de menor resistencia para cumplir su objetivo: compartir información sin necesidad de construir ni mantener un espacio propio.




