La etapa superior de un Falcon 9 de SpaceX ya impactó contra la Luna. El choque ocurrió el miércoles 5 de agosto, alrededor de las 06:34 UTC, a una velocidad aproximada de 8.690 km/h y cerca del cráter Einstein, en una zona próxima al borde visible de la superficie lunar.

La confirmación llegó desde la órbita lunar. La sonda Danuri, el primer orbitador lunar de Corea del Sur, registró la zona antes y después del impacto mediante su cámara de alta resolución. Según el Instituto de Investigación Aeroespacial de Corea del Sur —KARI—, la nave comenzó las observaciones unos 30 minutos antes de la colisión y realizó un total de ocho sesiones de imágenes mientras sobrevolaba el lugar.

Las fotografías comparativas muestran una alteración oscura en la superficie lunar y señales compatibles con la dispersión de material expulsado durante el choque. El tamaño exacto del cráter todavía debe ser estudiado, aunque las estimaciones previas apuntan a una formación de hasta 27 metros de diámetro.
El registro de Danuri es especialmente valioso porque permite comparar directamente el mismo sector lunar antes y después del impacto. De esta manera, los investigadores pueden analizar qué cambios produjo exclusivamente la colisión y contrastar los datos reales con los modelos que habían calculado la velocidad, la masa y la energía del objeto.

La etapa superior había formado parte de la misión lanzada en enero de 2025 para transportar los módulos lunares Blue Ghost, de Firefly Aerospace, y Resilience, de la empresa japonesa ispace. Después de completar su tarea, quedó sin combustible en una órbita inestable hasta que las fuerzas gravitacionales y la actividad solar modificaron gradualmente su trayectoria y la llevaron hacia la Luna.

El impacto no representó ningún peligro para la Tierra. Sin embargo, deja un nuevo laboratorio natural para estudiar la formación de cráteres, el comportamiento del regolito lunar y la dispersión de polvo y rocas en un entorno prácticamente sin atmósfera.




